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Septiembre de 2021 Página 1 de 2

Estado y perspectivas 2018 de la industria manufacturera en América Latina

Nancy García, a Mexico correspondent

The pandemic and the shortage of plastic raw materials have affected the sector. However, the T-Mec could tip the balance in Mexico's favor in the long term.

Las economías más poderosas del mundo siguen experimentando un desempeño moderado. A finales de 2017, las materias primas se transaban a menor precio y muchas monedas continuaban debilitándose debido a numerosas iniciativas de antiglobalización emprendidas por Estados Unidos, nuestro vecino más poderoso.

Precisamente la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos representó una era de incertidumbre para las economías latinoamericanas durante 2017. Sus efectos se seguirán sintiendo durante 2018, incluyendo un impacto negativo en las tasas de interés, inflación, petróleo, industria textil y cambio de divisas.

“Trump acrecentó la incertidumbre en los países emergentes y encareció aún más el dólar”, precisó Andrés Pardo Amézquita, Gerente de Investigaciones Económicas de Corficolombiana. “Esto debilitó los flujos de inversión extranjera hacia nuestros países”.

Aún así, el ejecutivo considera que en 2018 habrá un repunte en el precio de las materias primas de la región, que ya había tocado fondo en el primer semestre de 2017 e incidió en que el consumo se desacelerará en los principales mercados.

En esta edición de Reportero Industrial resaltamos las perspectivas de estas industrias en la región Latinoamericana para 2018.

México: auge automotriz

El más reciente reporte de crecimiento de la economía mexicana realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) destacó el aumento del 1,8% del PIB durante el segundo trimestre de 2017 en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Según la entidad, en el sector secundario solo creció la industria manufacturera (2%), en tanto que la minería petrolera y no petrolera cayeron un 8.5%. Algo similar sucedió con la generación, trasmisión y distribución de energía eléctrica, el suministro de agua y de gas y la construcción, que retrocedieron 1,9% y 1,5% respectivamente.

El crecimiento de la manufactura fue impulsado por la industria automotriz, que  reportó –como nunca antes-, niveles históricos durante 2017 tanto en fabricación como en exportación. Cifras reveladas por la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) dan cuenta de que, en lo corrido de Enero a Octubre, se produjeron 3.194.872 vehículos, un 10% más que el mismo periodo del año anterior.

Las exportaciones tampoco se quedaron atrás. De hecho, representaron un repunte del 11,7% año a año hasta alcanzar las 2,575,361 de unidades de automóviles durante el período Enero-Octubre de 2017, para satisfacer la demanda de vehículos en mercados de Estados Unidos (10,4%), Latinoamérica (20,5%) y Europa (31,7%).

Solo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) representó para la industria automotriz mexicana el 84,6% de las exportaciones. Esta figuración elevó el perfil del país hasta posicionarlo como el séptimo productor de vehículos de mundo detrás de China, Estados Unidos, Japón, Alemania, India y Corea del Sur, y luego de imponerse a países como España, Canadá y Brasil.

Para 2018, pese a la renegociación del TLCAN, “La industria automotriz seguirá creciendo gracias a las intenciones de tres fabricantes de autopartes globales que quieren construir nuevas plantas locales”, aseguró Andrés Lerch, Socio del Segmento Automotriz y Transporte de la consultora EY.

Sin embargo, las reglas de origen serán un tema candente para esta industria en 2018.  Para el Director Técnico de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) José Jiménez Jaime: “Es importante mantener las mismas reglas de origen, ya que en la actualidad el contenido importado está entre el 25% y el 40% en promedio”.

Recordemos que para los vehículos ligeros, la regla de origen resalta que el contenido elaborado en Norteamérica debe de ser de 62.5%, mientras que para vehículos pesados, la norma es de 60%.

De forma semejante a la industria automotriz mexicana, el segmento de alimentos y bebidas (A&B) también está al alza y podría seguir dinamizándose en 2018. Esto gracias a inversiones en infraestructura y a la diversidad de negocios que rodean a esta industria, que le representa el 4,8% del PIB nacional, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Coca-Cola –por ejemplo-, es una de las mayores generadoras de empleo formal del país al registrar más de 97.000 empleos directos y más de 1 millón de indirectos según el Informe de Sustentabilidad 2016, el cual menciona que el sector de A&B representa el 1,4% del PIB mexicano.

Se prevé que para 2018, esta industria se transforme profundamente para dar paso a nuevas tendencias como los alimentos orgánicos, la fabricación con procesos naturales, el consumo de vegetales y frutas, así como la conexión cercana con el consumidor.

Colombia: carbón, metales e hidrocarburos

Una de las principales preocupaciones en Colombia es la industria textil, que vio decrecer sus indicadores en el segundo trimestre de 2017 en un 14,3% por cuenta de fenómenos como el contrabando técnico, los bajos aranceles, la subfacturación de productos por debajo de USD1 y la desaceleración del consumo en los hogares.

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