Los sensores capacitivos están diseñados para medir sin contacto el desplazamiento, la distancia y la posición, así como el espesor. Debido a la estabilidad de su señal y a su alta resolución, los sensores de desplazamiento capacitivos se utilizan para tareas de medición en el laboratorio y en la industria. En el control de la producción, los sensores capacitivos miden, por ejemplo, el grosor de película o la aplicación del adhesivo. Instalados en las máquinas, controlan los movimientos y las posiciones de las herramientas.