Con solo verificar su aceite térmico de forma regular usted podría prácticamente eliminar las paradas no planeadas o las pérdidas de producción. La forma fácil de hacerlo es llevando a cabo un análisis de fluidos. Porque el análisis de fluido no es solo una verificación del fluido, es una prueba de su sistema.
Cuando llevamos a cabo la prueba de fluidos (sugerimos hacerlo anualmente o más frecuentemente para servicios altamente exigentes) los valores que obtenemos de rango de ebullición, viscosidad y acidez nos cuentan lo que está pasando adentro. Mejor aún, junto con una revisión del sistema uno a uno con usted, estos mismos resultados de prueba pueden ayudarnos a detectar problemas emergentes con oxidación, sobrecalentamiento, o posibles incompatibilidades en aquellos componentes interrelacionados que pueden conducir a problemas causantes de tiempos muertos.
Esto puede ayudarle a mantener el sistema activo cuando se supone que debe estarlo, y a saber de antemano si se requieren correcciones para el momento en que se tienen paradas programadas. Su sistema trabaja mejor, su fluido dura más y sus ingresos se mantienen.